Santa Colomba de Somoza

La belleza de Santa Colomba en imágenes

Santa Colomba de Somoza es uno de los pueblos más interesantes de la Somoza, comarca leonesa a la vera del Teleno, y que recibe ese nombre del latín (sub-montia). Pueblo cabecera, que da nombre al municipio formado por diecinueve pueblos.

La primera referencia documental de Santa Colomba aparece en un texto de 1027 en el que se detallan las propiedades del obispo de Astorga. Durante los siglos de la alta y baja edad media, la agricultura y la ganadería conforman su actividad económica. Es llegado el siglo XVI cuando algunos campesinos, durante la estación de descanso de sus tierras, comienzan a utilizar sus animales de carga para ayudar en el transporte de los enseres de los peregrinos de León a Galicia, atravesando el paso del puerto de Foncebadón, lo que los lleva a construir casas de un valor extraordinario, sin duda debidas al poderío económico que tuvo el lugar gracias a la arriería.  Los arrieros, desde el XVI al XIX, crearon un auténtico imperio en el transporte de la época y llevaron a la gastronomía de la meseta de salazones de pescado y otros productos del mar.

También hay construcciones de tipo labriego somozano, con casas de sillería, arcos de medio punto y galerías acristaladas con colores llamativos.

El pueblo está situado a 992 m de altitud, a orillas del río Turienzo, que se cruza por un puente de piedra realizado en 1883 y divide el pueblo en dos barrios.

La primera presencia humana de su historia se retrotrae a la villa romana del Soldán, del siglo I d.C., descubierta por el doctor Julio Carro, y por las explotaciones romanas de Las Médulas-Las Lagunas. La villa se ha relacionado con la administración de las minas del oro de época Imperial. Los objetos y materiales hallados fueron depositados en la Diputación Provincial de León, donde permanecen. Conserva restos de explotaciones auríferas y villa romana en el pago del Soldán.

La primitiva iglesia, consagrada a Santa María de la O, fue demolida, realizándose otra que se consagró en 1929 aunque conserva los antiguos retablos, como el de la capilla mayor. En el centro figura la imagen de la patrona. En el campanario podemos apreciar perfectamente la efigie de la vieja torre, embutida en la actual. El otro recinto sagrado de la localidad es la ermita del Ecce Homo.

El museo etnológico está en una tradicional Casa Maragata que es visitable y ofrece eventos artísticos y culturales durante todo el año.

Tuvo fabrica de pieles y cuartel de la guardia civil ahora reconvertido en residencia de la tercera edad.

Hoy, sus valles y colinas son territorio de robles, brezos y encinas. Entre ellas pastan corzos, liebres y jabalíes; también el lobo, el zorro y la perdiz tienen presencia. Todo ello, unido a la bella y tradicional arquitectura maragata en piedra, ha creado un destino turístico cruzado por el Camino de Santiago que se ha convertido hoy en su principal actividad económica.