José Luis Morante y Omar Alvarado espléndidos en su visita a Murias de Pedredo

JOSÉ LUIS MORANTE Y OMAR ALVARADO SE ENTREGAN EN VOZ, ALMA Y VERSO A VECINOS Y VISITANTES EN MURIAS DE PEDREDO

El sábado 14 de diciembre el Ayto de Santa Colomba de Somoza y el sello Turismo Maragatería recibieron al poeta y crítico literario José Luis Morante y al músico Omar Alvarado en este III Ciclo del Proyecto Turístico- Cultural Versos en la Somoza.

A las 18:00h rompen el silencio la guitarra y voz de Omar Alvarado ante un público expectante que encuentra en esta hora de la tarde una alternativa a la monotonía diaria.

Omar fue el complemento perfecto. Con él, música y poesía van siempre de la mano porque domina ambas artes. Abanderado de la cultura pop que nos retrotrae a tiempos felices de las pasadas décadas y defensor de la música tradicional leonesa poco a poco fue llamando nuestra atención, abriéndonos las puertas y procurándonos un ambiente de anexión con el poeta al que abría paso.  

José Luis Morante, el poeta, se muestra generoso e intercala poemas entre las interpretaciones de Omar pues confiesa que le gusta la brevedad, y se pasea con los versos desnudos, despojados de banales adornos y artificios. Tal vez sea porque nunca deja de ser un autor de aforismos o por la claridad de comunicación con la que un profesor está acostumbrado a usar la palabra.

Sea como fuere, supo traspasar los herméticos muros de la recia Comarca Maragata y conectar con los vecinos que escuchaban complacientes su recital. Sin aventurarse a “adonizar” el lenguaje, pues él es un verso libre con una escritura estilizada y de gran expresividad que no dificulta la comunicación con el resto de los mortales, se manifestó cercano y pronto lo sentimos mimetizado como un vecino más entre los asistentes.  Con José Luis Morante uno puede recrearse en los matices sugerentes, en las paráfrasis que ofrecen un acercamiento aún más palmario, si cabe, a su poesía sin perder de vista la profundidad ni el mensaje

Los contemplaban a ambos, los cuatro evangelistas desde las yeserías que decoran la capilla mayor, Santa Bárbara y San Antonio de Padua, la Virgen del Rosario y la de las Angustias, el Santo Cristo y Santa Ana desde sus respectivos altares, pero Omar decide rendir tributo a Santa Lucía que apenas acababa de celebrar su onomástica con una versión de la canción Lucía de Joan Manuel Serrat.

Al término, contaba José Luis cuánta pena llegó a sentir aquel día en que le llegó la jubilación como profesor y se dio cuenta de que aquel instituto donde había impartido sus clases seguiría en pie a pesar de su ausencia. Entonces, se llevó con él las palabras y continuó alimentándose de poesía porque a uno pueden jubilarlo de profesión, pero no de condición.

Omar Alvarado enjugó aquella nostalgia del poeta con alegres villancicos coreados por todos los asistentes en un ambiente que se había tornado extraordinariamente cautivador.

La Iglesia de San Juan Bautista de Murias de Pedredo había cobrado vida aquella tarde y rebosante de emoción lamentó la marcha del poeta y del músico a sabiendas de que a pesar de todo seguiría en pie cuando estos ya no la miraran. La Maragatería despidió a José Luis Morante como quien dice adiós al más querido de sus hijos porque todo en él fue complacencia, proximidad y sencillez, y se confortó ante la cercanía de Omar, vecino de La Cepeda.

Los agradecimientos nos corresponden a nosotros, los nacidos del Teleno, los herederos de La Somoza Maragata por haber tenido el honor de ser visitados por estos dos viajeros que promulgarán nuestro patrimonio cultural y arquitectónico por el mundo.