En Tabladillo la poesía y la música renacieron en la escuela en el V Ciclo de Versos en la Somoza Con Bruno Marcos y Juan Luis García.

Bruno Marcos y Juan Luis García son de sobra conocidos en el panorama cultural leonés y a partir de ahora aún más porque ambos llegaron con una gran conciencia del problema del mundo rural a Tabladillo y como afirma el primero la poesía y la España Vacía están unidas por un crecido abandono y esto hace que nuestras gentes tomen nota de sus méritos.

Agradecen nuestros invitados esta iniciativa que alimenta la poética y el pueblo en la misma medida. Y nosotros sus anfitriones agradecemos que entiendan tan bien la intención de nuestras actividades.

Comienza el recital del poeta con algunos versos del Libro de las enumeraciones donde su juventud lo cuestiona todo y un relato desnuda el odio que se engendra en una casa fría. La ansiedad no tiene fin bajo una luna impenitente. Mientras, la guitarra de Juan Luis García lo acompaña por esos senderos al ritmo de cada verso con  Preludio 1, 3, y 4 de Heitor Villalobos y todo se envuelve en una delicada meditación que nos abre el camino a un segundo libro cuyos versos nos enfrentan a la paradójica vida del mortal consciente de su efímera existencia que aun así se siente eterno. Nos llevan a un lugar donde sentir es una enfermedad, pensar vuelve loco, como si ya no hubiera viento en la tierra, pues somos miedo y damos paso a la tormenta hasta que entra en nosotros. ¡Cuánta verdad en sus versos!

La interpretación de Sarabanda del compositor francés Francís Poulenc produjo una mayor embriaguez en el público ya entregado por completo y se abre el tercer libro de Bruno Marcos donde el poeta nos rescata y nos permite retornar a la infancia y a mirar con sus ojos cerrando con esa mirada el tiempo que moldea todas las cosas. Volvemos cogidos de su mano allí donde aún se desconocen los límites y señalamos las cosas de cerca.

Continúa Juan Luis y nos envuelve en el eco de sus guitarra y penetra en nosotros para ponernos a punto de verso.

Se abre el cuarto libro del poeta, ya es tarde para siempre. Nos habla del tiempo, de que nada deja huella en estas calles porque este mundo no siempre es hermoso. De vidas que son como vientos y de otras, que son como escritas en el agua, como diría Cernuda.

Termina Juan Luis de ganarse al público con una excelente interpretación de Torija castillos de España del compositor Federico Moreno Torroba.

Nunca la escuela de Tabladillo se había deleitado con unas obras tan transcendentales como las que se ofrecían en la voz de Bruno Marcos y en la guitarra de Juan Luis García. Sus paredes parecían absorberlas como si de un último trago se tratara, como queriendo guardar para siempre el sabor de aquel momento.  

Gracias Bruno Marcos. Gracias Juan Luis García.

Astorga redacción, imagen del recital

Mercedes G Rojo y Manuel Bonilla agradaron en Rabanal del Camino.

En la Iglesia de Ntra Sra de la Asunción de Rabanal del Camino Mercedes y Bonilla desenmascararon cada Pecado de Omisión.

Sonaba la media en el reloj de la torre y acto seguido se escucharon los acordes de Manuel Bonilla, una música casi litúrgica que procedía inesperadamente de una guitarra eléctrica.

Desde el fondo llega el sonido de un sonajero y los pasos de Mercedes avanzan desde el rincón más oscuro del templo hacia el Altar Mayor. Vestida con túnica negra y máscara neutra carga en sus manos diferentes túnicas de colores que pretenden hacernos llegar a los distintos sufrimientos humanos de los que poco a poco se deshace en el camino tras sus pasos.

“¡Estoy aquí! ¡Estoy aquí!” – Clama.

Y verso a verso nos recuerda nuestro pasado emigrante y nos recuerda ahora ser generosos con los mismos que un día nos acogieron. Nos habla de la voz de las mujeres y los acordes de la guitarra de Bonilla van y vienen, como del pasado al futuro, de la nota triste al arpegio de esperanza. Se puede sentir todo el caos del mundo, la mixtión de lo justo con las amargas batallas.

Avanza el recital por los terrenos de la memoria pasajera, por los campos del olvido que incapaces son de aprender de la experiencia al ritmo de un tango ausente. Amapolas, como símbolo de todas las guerras, entre trigales que desprenden sus semillas para futuras mejores siembras.

También “Pecado de omisión” el miedo a mirar la enfermedad de frente mientras Bonilla acompasa con música el verso jugando a despertamos el alma.

Sellan este encuentro poético con la motivación de caminar siempre adelante, de sanar heridas, de confluir en letras y música bajo la bóveda de cañón de la Iglesia Románica de la Asunción presididos el Cristo Crucificado, cuando suenan las siete en la torre, en el Reloj de Canseco.

https://versosenlasomoza.home.blog/poetas-y-musicos/mercedes-gonzalez-rojo/

http://entrepalerasyencinas-mercedesgrojo.blogspot.com/2016/06/versos-de-mercedes-g-rojo-en.html

http://www.nebulaluben.com/2010/10/ebano-y-acero.html

Bienvenido a poesía en el umbral de la Maragatería

Poesía en el umbral de las tierras de La Somoza Maragata. Música y poesía en un entorno natural. Poetas y músicos desgranan su arte en el olvidado mundo rural. Un evento que se da una vez al mes en las enigmáticos muros y las empedradas calles de la comarca de la Somoza Maragata en la provincia de León.

Si alguien alguna vez se preguntó donde vive la poesía, éste es el lugar. Entre las piedras gastadas de los molinos y los regueros sofocados por los rigores del tiempo, entre sus adustas gentes y los silencios eternos se despiertan quedos versos que palpitan lentos entre los robledales. Las voces de los poetas que declaman bajo este cielo de impecable azul se suman a este renacer lírico y confieren al lugar una magia de asombrosa hermosura. 

Queremos llevar la poesía y la música a los pueblos. Descentralizar el arte y la cultura de las urbes y aunar la belleza natural de nuestro mundo rural a la belleza mística, a la esencia lírica del verso y la música. Si eres poeta o músico y deseas participar en este proyecto: